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Segovia en Imágenes |

Hasta
el siglo XIX el ejercicio de la profesión médica se
había regido por gremios y cofradías, corporaciones
que tenían diversas finalidades, desde la defensa contra el
intrusismo, hasta la protección frente a los poderes locales,
pasando por el socorro de viudas y huérfanos en casos de infortunio.
Durante la segunda mitad del siglo XVIII se produjeron sucesivos ataques
a cofradías y gremios con la intención de modernizar
sus anquilosadas estructuras, hasta que un Decreto de 1813 declara
legalmente su extinción. Lejos de la modernización,
este hecho trajo como consecuencia que médicos y cirujanos
fueran abandonados a su suerte.
Si bien a lo largo de la centuria del XIX son varias las iniciativas
de asociacionismo médico, no cuajó de igual forma en
las distintas provincias españolas, posiblemente dependiendo
de la dispersión geográfica en el ejercicio de la profesión
dentro de cada provincia. Segovia tenía solamente un 7% de
su población concentrada viviendo en la capital, el resto era
población rural. De esta forma, si bien en Madrid se crea en
1795 el Real Colegio de Medicina y en 1828 la Congregación
de San Cosme y San Damián en Valladolid, en Segovia no aparece
la Sociedad Médico-Quirúrgica hasta 1842, primera institución
de este tipo conocida en nuestra provincia.
En 1855 se funda la Asociación Médica Provincial de
Segovia, curiosamente presidida por el farmacéutico Mariano
Bartolomé.
En 1861 se crea una Confederación Médica Nacional que
agrupa aproximadamente a 1000 médicos, entre ellos algunos
segovianos.
En 1882 aparece la Asociación Médico-Farmacéutica
de Sepúlveda, y en 1893 se crea el Colegio de Médicos
de Castilla y León.
En 1895 el ministro de Fomento aprueba la formación del Colegio
de Médicos de Segovia, cuyo primer presidente sería
Ildefonso Rebollo. Tres años después se aprueba la colegiación
obligatoria.
Al contrario de lo que pudiera parecer, este hecho no tuvo inicialmente
una existencia pacífica, pues gran parte de los profesionales
rechazaban la obligatoriedad, argumentando un freno a su libertad
profesional por parte de los poderes públicos, y así
según se iban sucediendo los gobiernos liberales y conservadores,
se disponía la colegiación voluntaria u obligatoria,
encontrándose el Estado, a su vez, con grandes dificultades
para dirigir sus instrucciones sobre la Sanidad Pública.
Entre los principales
argumentos que se esgrimieron en defensa de la obligatoriedad de pertenecer
al Colegio fue el de garantizar la disciplina corporativa y profesional
y la persecución del intrusismo y el fraude fiscal. Así,
en el Real Decreto de 28 de Mayo de 1917 se constituye definitivamente
con carácter obligatorio la colegiación médica.
A lo largo de este siglo XX el movimiento asociativo médico
ha circulado paralelamente al Colegio de Médicos, tal es el
caso de la Federación Médica Castellana con carácter
de protección laboral, como la Unión Sanitaria Segoviana,
integrada por las cuatro profesiones sanitarias: médicos, farmacéuticos,
enfermeras y veterinarios, como la Asociación de Inspectores
Municipales de Sanidad, y posteriormente las distintas asociaciones
científicas médicas.
Hoy en día, y a partir de la Ley de 1974, los Colegios Profesionales
están considerados como Corporaciones de derecho público
amparadas por la Ley y reconocidas por el Estado con personalidad
jurídica propia y plena capacidad para el cumplimiento de sus
fines.
La Constitución Española de 1978 reconoce en su artículo
36 los Colegios Profesionales, al señalar que la Ley regulará
las peculiaridades propias de su régimen jurídico y
del ejercicio de las profesiones tituladas, cuya estructura interna
y funcionamiento deberán ser democráticos.
Los Colegios y las asociaciones gremiales del siglo XVIII comparten
el trabajo de cumplir con su obligación de regular la profesión,
luchar contra el intrusismo, fomentar las prestaciones benéfico-sociales
de ayuda a viudas, huérfanos o incapacitados, y protección
y defensa de sus legítimos intereses; los Colegios se diferencian
de aquéllas instituciones en su apuesta por la observancia
de los principios deontológicos de la misma por la promoción
a través de los medios y mediante la colaboración con
los poderes públicos a la consecución del derecho a
la protección a la salud y por la formación continuada
y el perfeccionamiento profesional de los colegiados.
A lo largo de estos más de cien años de historia del
Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Segovia, sucesivas Juntas
Directivas han velado por el cumplimiento de sus fines. La actual
Junta Directiva del Colegio de Médicos de Segovia lo es fruto
de las elecciones del 7 de Julio de 2001, presidida por Don Fernando
Pérez Garzón, que renueva el cargo.
El Hospital
de la Misercordia, perteneciente al Obispado de Segovia, dispone de
30 habitaciones para ingresos hospitalarios y 11 de Residencia Geriatrica.
Oferta especialidades de Medicina Interna y Cirugia General, Vascular
y Laparoscópica. Obstetricia y Ginecología. Traumatología.
Consta de dos quirófanos, Laboratorio Hematología y
un servicio de Radiodiagnóstico con TAC, Ecógrafo, Mamógrafo.
La Fundación Renal Iñigo Alvarez de Toledo, en su clínica
segoviana de los Olmos oferta hemodialisis, teniendo en su memoria
de 2000 34 pacientes en diálisis y 4834 diálisis realizadas.
La Clínica Segovia Médica oferta el servicio de Radiodiagnóstico
de Resonancia Magnética.
En
Atención Primaria la provincia forma un área de Salud
compuesta por 16 Centros de Salud, de los cuales 3 están en
la capital. Estos centros están asistidos por 186 médicos
Generalistas o de Familia y 12 pediatras. El ejercicio de la Medicina
privada está creciendo de forma lenta pero sin pausa desde
los últimos años.
Más información en las siguientes publicaciones:
-
Apuntes para una Historia de la
Medicina en Segovia.
Miguel Angel Chaves Martín. 1998
-
Médicos Ilustres Segovianos
del Siglo XX.
Juan Manuel Garrote Díaz. José ángel Gómez
de Caso Canto. 1998.
-
Cien años de Medicina
en Segovia.
Juan Manuel Garrote Díaz et al. 2001
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